Corrupción financiera

En todas partes se cuecen habas

Temas:

En todas partes se cuecen habas En todas partes se cuecen habas Expandir Imagen
En todas partes se cuecen habas

Para ser tan críticos de nuestro sistema bancario, los Gobiernos europeos y sus organismos adláteres que nos acusan de ser unos gánsteres siguen leyendo en sus periódicos, casi a diario, titulares sobre la gigantesca maquinaria de lavado de dinero que existe en la Unión Europea (UE). Las investigaciones sobre las operaciones de Danske Bank en Estonia - aquel que lavó más de 200 mil millones de euros- llevaron a descubrir a varios bancos europeos más en el negocio y además, que el banco sueco Swedbank (sucursal de Estonia) blanqueaba dinero a un ritmo que a los narcos latinoamericanos se les haría agua la boca.

Por un lado, informa el diario financiero Bloomberg que el procurador general de Estonia llegó a abrir la investigación sobre Danske Bank hasta julio de 2018 y solo cuando el cofundador de Hermitage Capital Management Bill Browder (autor del fantástico libro Red Notice y promotor del Magnistsky Act de Estados Unidos) presentó una queja donde afirmaba que un billón (un millón de millones) de dólares en fondos cuestionables provenientes de Rusia habían entrado a la UE vía los estados bálticos.

No sé qué más necesitaba el procurador del pequeño estado báltico para abrir las investigaciones cuando reventó el escándalo a nivel global en 2017 y cuando desde años atrás ya habían señales de alerta; perder corresponsales norteamericanos y que tanta plata haya sido movida en un país tan pequeño ya no es negligencia, sino que raya en complicidad.

Por otro lado, el diario londinense Financial Times reporta, el 29 de abril de 2019, que un organismo de la Comisión Europea en Bruselas ha resuelto continuar con las investigaciones luego de que la Autoridad Bancaria Europea (ABE) decidiera, el 16 de abril pasado, rechazar el reporte contra Danske Bank de Estonia -que contenía al menos cuatro incumplimientos de la ley bancaria europea- y cerrar las investigaciones, algo por lo que sus miembros han sido duramente criticados. Creada en 2011, como parte de la estructura de supervisión bancaria europea, la ABE “trabaja para asegurar regulaciones prudentes y una supervisión efectiva a lo largo del sector bancario europeo. Sus objetivos incluyen mantener la estabilidad financiera en la UE y proteger la integridad, eficiencia y funcionamiento ordenado del sistema bancario”. Podemos afirmar, sin temor alguno a equivocarnos, que no están haciendo su trabajo. Bultos.

Uno de los problemas obvios de la ABE es que está compuesta por los supervisores bancarios de los países que forman la UE. Eso significa que ninguno de ellos se atreverá, sabiendo que en sus bancos nacionales pasa o pudiera pasar lo mismo, a tirar a Dinamarca o a Estonia bajo el bus. Hasta el ministro francés Bruno Le Maire mostró su malestar, en declaraciones al Financial Times, sobre la inhabilidad de la ABE para tomar las decisiones difíciles en las que prevalezca el interés de la UE y no el de cada uno de sus países. Por suerte, el otro organismo, que lidera la aguerrida y controversial Vera Jourova, comisionada de Justicia de la UE, afirmó al mismo diario londinense que el caso de Danske Bank no está cerrado para ellos y que “se asegurará de que este caso no sea barrido bajo la alfombra”.

¿Cómo pretende la UE convertirse en un superpoder financiero global si no puede ni siquiera regular a sus instituciones financieras y menos sancionarlas? Imagínense, la comisionada de Justicia de la UE infiere que la ABE quiere barrer el caso de Danske Bank bajo la alfombra. El escándalo de lavado de dinero más grande de Europa lo quieren desaparecer. Ya vemos que hasta en la noble, moralmente superior y honesta UE se cuecen habas. Burócratas europeos: primero arreglen su casa antes de salir a criticar y hacerle daño a los países más pequeños. Gaznápiros.

En un próximo artículo comentaré sobre el reporte, de febrero de este año, que emitió otra agencia más de la UE (después no saben por qué tienen problemas financieros) denominada la Agencia Europea de Relaciones Exteriores (ECFR) titulado “La defectuosa redención bancaria: Europa y su política de lavado de dinero”. El reporte empieza con la siguiente oración: “La incapacidad del oeste en prevenir el lavado de dinero pone en peligro el proyecto europeo”.

Y contiene otras conclusiones acertadas como la siguiente: “A menos de una década de la crisis del euro, los casos [de lavado] traen un recuerdo inquietante de la capacidad de los bancos para amenazar la unidad europea a través de actos individuales pero de avaricia institucional destructiva”. Uf.

No podemos permitir que la UE trunque nuestro futuro basándose en eventos puntuales (Panama Papers) y en un discurso hipócrita que busca mantener un sistema bancario con el tamaño, la capacidad y la falta de supervisión necesaria para hacerle más daño al mundo que todos los bancos juntos de Latinoamérica.

El autor es abogado

Comentarios

Cerrar

La función de comentar está disponible solo para usuarios suscriptores. Lo invitamos a suscribirse y obtener todos los beneficios del Club La Prensa o, si ya es suscriptor, a ingresar.

Suscríbase gratis por 30 días Prueba
Adquiera un plan de suscripción Suscríbase
Cerrar

Por favor introduzca el apodo o nickname que desea que aparezca en sus comentarios:

Comentar 0 comentarios

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Corporación La Prensa, S.A.

¿Aún no eres suscriptor de La Prensa?

Elija plan de suscripción

Aquí usted podrá elegir uno de nuestros planes de suscripción y disfrutar de los beneficios que le ofrecemos.

Elegir plan