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2+2=3, es un problema mental

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Hace poco contemplé una situación laboral que me dejó muy preocupado como profesional de la salud mental.

El escenario quizá lo conozcan: unos compañeros de trabajo tenían que realizar un proyecto en equipo. Uno de ellos hizo una propuesta muy importante respecto al proyecto y el grupo tenía que decidir si la aceptaban o no. De siete que eran, cuatro votaron que apoyaban la propuesta.

Me llamó mucho la atención que quien presidía el grupo no supo entender que cuatro votaron a favor y tres en contra y, por ende, el grupo aceptaba la propuesta. Al quizá no entender, volvió a solicitar la votación. Se obtuvo el mismo resultado. Luego pareció confundido respecto a la propuesta y preguntó para cuándo era la misma, lo que me llamó mucho la atención, porque entonces él estaba votando sin entender. El proponente le aclaró las dudas y se repitió la votación con iguales resultados. Esta última vez, quien presidía el grupo evidenció que no sabía sumar y, ante el complejo problema matemático que se planteaba, decidió suspender la reunión.

Quedé profundamente preocupado por esta situación, por los síntomas de problemas mentales que se fueron evidenciando en este grupo de personas. El más simple: un adulto que sabe leer y escribir, pero no puede sumar, puede que tenga un bajo coeficiente intelectual. Me preocupa que una persona con esta limitación pertenezca a un equipo de trabajo que requiere más capacidad, y mucho más me preocupa que lo presida. Esto me lleva a preguntarme cómo una persona así fue elegida para tal posición. ¿Quiénes lo propusieron? ¿Quiénes votaron para que ocupara este cargo? ¿Acaso no se dieron cuenta de la probable deficiencia?

Sobre todo porque esos puestos se eligen por votación y eso implica saber sumar.

Como médico tengo que contemplar si hay otras explicaciones respecto a la problemática en cuestión. Me pregunto entonces si su motivación es manipular y no aceptar la voluntad del grupo expresada en la votación. De ser así, esto también implicaría un problema mental, porque revelaría que esta persona no tiene la capacidad de contemplar y ejecutar el deseo manifiesto de la mayoría. No poder contemplar las perspectivas y el sentir de los demás refleja también un problema mental. Si en la primera hipótesis me preocupaba el bajo coeficiente intelectual, en esta segunda hipótesis me preocupan sus intenciones y su insensibilidad. Y me vuelvo a preguntar: ¿cómo esta persona llegó a ocupar un cargo que requiere ser sensible a la sociedad a la que debe servir?

También tengo que preguntarme si a esta persona no le importa qué opinen los otros miembros del grupo ante su incapacidad o su intención de no aceptar el resultado de la votación. Para mi sorpresa, me percaté que solo el proponente objetó la actitud de quien presidía la reunión. Nadie más pareció captar la problemática situación que se estaba dando; ni los que votaron en contra, ni los que votaron a favor. Entonces me asusté y me preocupé aún más. Me tuve que preguntar si el problema mental quizá no era solo del que presidía el grupo. ¿Podría ser que los demás miembros también tuvieran alguna dificultad mental? ¿Bajo coeficiente intelectual? ¿Cómplice manipulación e insensibilidad a la voluntad de los demás? ¿O podría ser que algunos tuvieron temor y prefirieron no intervenir? Vivir con miedo es también un problema mental.

Me alegré mucho que el señor proponente sí defendió la votación a pesar de no contar con el claro y abierto apoyo de sus compañeros. Afortunadamente muchos fuera del grupo pudimos ver el incidente y afortunadamente muchos hemos reaccionado. Espero que sigamos reaccionando en apoyo a las personas sensatas y espero que sigamos señalando enfáticamente a aquellos que evidencian alguna dificultad para trabajar coordinadamente con transparencia por el bien común. Finalmente, espero que también señalemos a los que no se atreven a reaccionar, porque ellos también tienen un problema. En ese grupo había cinco personas que no dijeron nada y tres de estas no defendieron su voto. Matemática es matemática, ciencia es ciencia y con estos argumentos planteo mi preocupación.

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