Salud mental

Serenar la mente (para vivir más felices)

Temas:

Esta semana, con motivo de la celebración del Día Mundial de la Salud Mental, vuelvo a convencerme de lo verdaderamente importante de comprometernos hacia la promoción de una mejor salud mental en beneficio propio y de todos.

Siendo realistas, somos muchas las personas quienes en alguna de las etapas de nuestras vidas, en menor a mayor escala, hemos experimentado situaciones delicadas, tristes, difíciles y conflictivas que, al no ser atendidas o resueltas a tiempo, nos han atrapado, aislado y perjudicado. Muy pocas personas pueden lanzar la piedra en signo de estar liberados de alguna pequeña, mediana o delicada situación mental a lo largo de su existencia.

La salud mental no es acerca de la ausencia de problemas, sino de la capacidad de poseer los recursos que permitan sobrellevarlos e, incluso, ser resilientes ante equivocaciones y errores, tristezas y preocupaciones, que son inevitables en la vida de toda persona.

También hace sentido imaginar que, teniendo aproximadamente 60 mil pensamientos al día –más negativos que positivos– tanta carga no nos afecte y no nos haga rehenes de nuestro propio estado mental: emociones, pensamientos y conducta.

Hay que evitar ser prisioneros, y luchar amable y pacientemente. El primer paso es mejorar nuestro diálogo interno (relaciones sanas con uno mismo) que en ocasiones es el mayor obstáculo de nuestro bienestar mental y emocional. En armonía con uno mismo.

Vivimos en una profunda crisis personal y de sociedad, que ha llevado a la humanidad al aumento del estrés , ansiedad y depresión, las tres nuevas enfermedades del siglo XXI.

Como parte de esta realidad, me pregunté qué cosas puedo seguir haciendo más conscientemente para lograr ese equilibrio positivo y razonable que posibilite el mejor cultivo de la salud de mi mente.

He aquí algunas acciones elementales: hablar, aceptarme, bajar mis expectativas; saborear la vida, vivir el presente (mindfulness), soltar, orar y meditar; perdonar, agradecer, ser amable; tiempo de descanso, sana distracción, relaciones positivas; y estilo de vida saludable.

La salud de la mente es una parte muy significativa de la satisfacción y felicidad que sintamos en nuestra vida. Quienes gozan de una buen salud mental son capaces de manejar adecuadamente sus emociones, de explotar su potencial, de afrontar las circunstancias adversas, de trabajar de manera efectiva y de crear conexiones favorables con otras personas.

Recordemos: la salud mental no siempre viene de la medicina. La mayoría de las veces viene de la paz de la mente, de la paz en el corazón, de la paz del alma. Viene de la risa y el amor.

El autor es director de  la Academia de la Felicidad

Comentarios

Cerrar

La función de comentar está disponible solo para usuarios suscriptores. Lo invitamos a suscribirse y obtener todos los beneficios del Club La Prensa o, si ya es suscriptor, a ingresar.

Suscríbase gratis por 30 días Prueba
Adquiera un plan de suscripción Suscríbase
Cerrar

Por favor introduzca el apodo o nickname que desea que aparezca en sus comentarios:

Comentar 0 comentarios

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Corporación La Prensa, S.A.

¿Aún no eres suscriptor de La Prensa?

Elija plan de suscripción

Aquí usted podrá elegir uno de nuestros planes de suscripción y disfrutar de los beneficios que le ofrecemos.

Elegir plan