Sábado picante

Temas:

Los jueces del tribunal del juicio a Ricardo Martinelli tienen un privilegiado lugar en la historia. Roberto Tejeira, Arlene Caballero y Raúl Vergara serán recordados toda la vida como los del histórico fallo que liberó al expresidente de los cuatro cargos en su contra. Parece que fueron más inteligentes que los magistrados de la Corte Suprema de Justicia y, como ya es costumbre, en casos de alto perfil, lo importante no es el fondo, es la forma. 

Decía la gente de Martinelli cuando este era huésped del sistema carcelario federal en Estados Unidos que la justicia en Panamá era una caricatura, un bodrio. En cambio, en Estados Unidos sí había respeto por la ley. Y en eso coincido plenamente con ellos. Roberto Tejeira, Arlene Caballero y Raúl Vergara formaban parte de ese sistema judicial que era objeto de las duras críticas de parte de los abogados de Martinelli y, por lo visto, con su fallo han reparado la mala imagen que tenía el sistema judicial panameño. Ahora, para el expresidente y sus abogados, la justicia panameña es de las cosas más sólidas que tiene el país. Y las cosas que están bien no hay por qué reformarlas. 

Pero no olvidemos cómo Martinelli llegó extraditado a Panamá. Los jueces Roberto Tejeira, Arlene Caballero y Raúl Vergara parecen haber quedado supremamente impresionados con la defensa de Martinelli. No hubo objeciones ni salvamento de voto ni nada. Vivieron el juicio como en una burbuja, sin más voces que la de los amigos letrados del acusado. Parece que las víctimas eran mudas, o ellos sordos y también ciegos. 

Pero, como dicen los abogados de Martinelli, la justicia de Estados Unidos es más respetable que la de Panamá, por lo que me permito reproducir un pequeño párrafo del veredicto de 93 páginas del juez federal Edwin Torres  cuando falló a favor de la extradición de Martinelli a Panamá: “Encontramos que existen motivos razonables para suponer que [Martinelli] es culpable de todos o algunos de los delitos imputados”. 

Pero Panamá es Macondo. Todo es posible en nuestras tierras, en especial en el Órgano Judicial, donde las fantasías más siniestras se pueden hacer realidad. Y después de este fallo, yo estoy ciento por ciento seguro de que el caso Odebrecht terminará igual que este. Y es una lástima que no sean los históricos jueces Roberto Tejeira, Arlene Caballero y Raúl Vergara los que les coloquen las alas a los nuevos ángeles que seguramente el Estado panameño tendrá que indemnizar porque fueron unas pobres víctimas, porque los delatores brasileños son unos perfectos mentirosos. 

Una vez más, felicidades a los jueces Roberto Tejeira, Arlene Caballero y Raúl Vergara. Ustedes, con su fallo, han hecho posible que hoy contemplemos a toda luz –con toda su vomitiva desnudez– la  cara, cuerpo y alma de la justicia panameña.

Comentarios

Cerrar

La función de comentar está disponible solo para usuarios suscriptores. Lo invitamos a suscribirse y obtener todos los beneficios del Club La Prensa o, si ya es suscriptor, a ingresar.

Suscríbase gratis por 30 días Prueba
Adquiera un plan de suscripción Suscríbase
Cerrar

Por favor introduzca el apodo o nickname que desea que aparezca en sus comentarios:

Comentar 0 comentarios

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Corporación La Prensa, S.A.

¿Aún no eres suscriptor de La Prensa?

Elija plan de suscripción

Aquí usted podrá elegir uno de nuestros planes de suscripción y disfrutar de los beneficios que le ofrecemos.

Elegir plan