Impuestos

Patrimonio: familiar y familiar tributario

Temas:

Antes de las reformas introducidas por la Ley 66 de 2017, el artículo 764 del Código Fiscal exceptuaba del pago de impuesto de inmuebles a los inmuebles que constituyesen patrimonio familiar, de acuerdo con la ley y que estuviesen reconocidos mediante resolución judicial. Con las reformas, están exonerados “los inmuebles cuya base imponible, incluidas las mejoras, no exceda de $120 mil y constituyan patrimonio familiar tributario o la vivienda principal”.

Pero ¿significan lo mismo los términos ‘patrimonio familiar’ y ‘patrimonio familiar tributario’?

De acuerdo con la Ley 66, “el patrimonio familiar tributario corresponde al bien inmueble destinado al uso permanente por el propietario del inmueble con fines habitacionales con su familia, que habite bajo el mismo techo. Se entiende como familia el concepto que para tal efecto se establece en el Código de la Familia para constituir patrimonio familiar”.

El Código de la Familia, por su parte, define en el artículo 470 el patrimonio familiar como “la institución legal por la cual resultan afectados bienes en cantidad razonable, destinados a la protección de la familia, por consecuencia del matrimonio o de la unión de hecho”. Este patrimonio, agrega el artículo 471 “se constituye por resolución judicial y a petición de uno o más miembros de la familia”; “no puede hacerse en fraude de acreedores (…) y la gestión para solicitar su aprobación será publicada en Gaceta Oficial y en un periódico de gran circulación nacional…” (artículo 472); dicho patrimonio comprende “un inmueble o una parte del mismo destinado a la vivienda, pudiendo agregársele los muebles de uso ordinario” y en conjunto “ su valor no podrá exceder de la suma de $100 mil)” (artículo 473). Un importante dato adicional es que los bienes que constituyen patrimonio familiar son inalienables e inembargables.

Por lo expuesto, la respuesta a la pregunta planteada es negativa: se trata de términos que remiten a situaciones jurídicas distintas. Así, el hecho de que un individuo registre un bien inmueble como patrimonio familiar tributario no implica necesariamente que dicho bien tenga el estatus de patrimonio familiar y que el bien adquiera la protección contra acciones de terceros (como el embargo), pues para la constitución del patrimonio familiar se necesita resolución judicial (y no simplemente la aprobación de la Dirección General de Ingresos), para lo cual se ha de presuponer la institución del matrimonio o en su defecto la unión de hecho; en otras palabras: al margen de estos supuestos, no tiene sentido hablar de patrimonio familiar.

Estas diferencias dejan por fuera algunas situaciones que hay que tener presente. Imagine a una familia con una propiedad cuyo valor asciende a $120 mil. Tal familia tendría derecho a los beneficios fiscales que establece la Ley 66, y el bien estaría protegido contra los avalúos (generales o parciales) que de oficio pueda ordenar el Estado. Pero ese bien, por superar con creces el valor del que habla el Código de la Familia, no podría ser parte del patrimonio familiar. Hay, pues, un abismo entre los términos “patrimonio familiar” y “patrimonio familiar tributario” que debe ser corregido, no solo para salvaguardar los intereses de los contribuyentes, sino los de las familias.

El autor es abogado y docente

Comentarios

Cerrar

La función de comentar está disponible solo para usuarios suscriptores. Lo invitamos a suscribirse y obtener todos los beneficios del Club La Prensa o, si ya es suscriptor, a ingresar.

Suscríbase gratis por 30 días Prueba
Adquiera un plan de suscripción Suscríbase
Cerrar

Por favor introduzca el apodo o nickname que desea que aparezca en sus comentarios:

Comentar 0 comentarios

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Corporación La Prensa, S.A.

¿Aún no eres suscriptor de La Prensa?

Elija plan de suscripción

Aquí usted podrá elegir uno de nuestros planes de suscripción y disfrutar de los beneficios que le ofrecemos.

Elegir plan