Nacionalismo

La Operación Soberanía

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Sesenta años atrás, en esta fecha, tuvo lugar una actividad patriótica de gran impacto. A fin de promover la recuperación del ejercicio de nuestra soberanía sobre la Zona del Canal, un grupo de estudiantes y profesores, encabezados por el dirigente estudiantil Carlos Arellano Lennox, llevó a cabo la Operación Soberanía.

Sin aviso previo, los organizadores colocaron numerosas enseñas patrias en áreas del territorio nacional bajo jurisdicción estadounidense. 

 Aunque la policía zoneíta muy pronto recogió las banderas y las entregó a las autoridades panameñas, a través de esa protesta pacífica se envió un poderoso mensaje de rechazo a la injerencia estadounidense en Panamá.

Los jóvenes y sus preceptores protestaban por la renuencia de Estados Unidos a reconocer la soberanía panameña en el corredor interoceánico. 

 La posición estadounidense era que, en virtud del tratado de 1903 (Hay-Bunau Varilla, obtenido bajo presión), Panamá había renunciado a su soberanía sobre esa sección de nuestro territorio.

Panamá sostenía que la soberanía nunca se entregó; únicamente su ejercicio, con el objeto específico de construir, operar y mantener la vía interoceánica.  Con el paso de las décadas, los reclamos panameños fueron haciéndose más insistentes ante la obstinación de Washington, en un contexto internacional de creciente nacionalismo, exigencias de descolonización y lucha por el derecho a la autodeterminación de los pueblos.

Además de la recuperación del ejercicio de la soberanía en la franja canalera, otras demandas panameñas adquirieron mejor forma en este período. La nacionalización de la vía acuática —inconcebible para Estados Unidos en aquella época— comenzó a exigirse con mayor fortaleza a partir de los planteamientos esbozados, entre otros, por Carlos Iván Zúñiga, quien desde 1946, siendo aún joven estudiante, promovió esa solución al problema del Canal. Esta propuesta confluyó con la idea de neutralizar la vía acuática, inicialmente sugerida de forma muy razonable y académica por Harmodio Arias Madrid en su tesis doctoral rendida en 1911.

Así pues, a partir de las décadas de 1940 y 1950, los sectores nacionalistas demandaban que la ruta interoceánica fuese nacionalizada y neutralizada. 

La nacionalización del canal de Suez por el Gobierno egipcio, en 1956, sirvió de modelo a los patriotas panameños que anhelaban para nuestro país un desarrollo libre de intromisiones foráneas, basado en la soberanía popular y comprometido con la búsqueda de la paz, a través de la desmilitarización y la neutralidad.

En este esquema, los reclamos de desmilitarización adquirieron una importancia considerable.  En 1947, la ciudadanía se movilizó contra la pretensión de renovar el convenio de sitios de defensa que hubiese permitido a Estados Unidos continuar operando bases militares fuera de la Zona del Canal.

En 1949 y años siguientes, hubo protestas contra la creciente militarización de la vida nacional, cuyas expresiones de arbitrariedad, violencia, ramplonería y corrupción ofendían la conciencia civilista.  La fuerza pública, además, era vista como un instrumento de Estados Unidos, dispuesto a hacerle los mandados a Washington cuando así lo requiriera el Departamento de Estado, el Pentágono o la Casa Blanca.

Las exigencias patrióticas de recuperación de la soberanía, nacionalización y neutralización del Canal, y desmilitarización del territorio panameño tenían como emblema nuestra bandera nacional.  Por eso, aún hoy, en tiempos de tanto olvido, banalidad y degradación, la enseña patria mantiene para los panameños un significado especial, lo que llama la atención a muchos extranjeros.

La Operación Soberanía se repitió en 1959. Washington no recibió el mensaje emanado de esa y otras protestas, como tampoco de las solicitudes de revisión de la relación bilateral hechas reiteradamente por el Gobierno panameño. 

 El 9 de enero de 1964, cuando la bandera panameña fue ultrajada por un grupo de zoneítas frente a la Escuela Superior de Balboa, la ciudadanía panameña se manifestó con la mayor indignación.  

Panamá sufrió entonces la agresión de Estados Unidos, pero la presión ejercida sobre Washington por la gravedad de los acontecimientos llevó a que el Gobierno estadounidense finalmente accediera a una reformulación de las relaciones con nuestro país.

Como poco se promueve el estudio de la historia, sobre todo entre la juventud, es preciso recordar acontecimientos como la Operación Soberanía del 2 de mayo de 1958, a fin de que los jóvenes adquieran conciencia de que es posible tener una vida orientada hacia ideales superiores y de beneficio a la comunidad. 

El autor es politólogo, historiador y catedrático de relaciones internacionales en FSU, Panamá.

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