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Juan Miguel Pascale, una vida dedicada a la investigación

Desde el inicio de su carrera como médico, Juan Miguel Pascale se vinculó con la investigación científica. Precisamente, fue ese quehacer el que lo llevó con el paso de los años al Instituto Conmemorativo Gorgas de Estudios de la Salud (Icges).

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Para el científico, trabajar en Nombre de Dios fue una de las experiencias más gratificantes de su vida. Para el científico, trabajar en Nombre de Dios fue una de las experiencias más gratificantes de su vida. Expandir Imagen
Para el científico, trabajar en Nombre de Dios fue una de las experiencias más gratificantes de su vida. Roberto Cisneros

Juan Miguel Pascale, subdirector del Instituto Conmemorativo Gorgas de Estudios de la Salud (Icges), no ha tenido un andar fácil por el campo de la ciencia, debido a los muchos obstáculos que hay en el país para desarrollar investigaciones.

Su acercamiento a estos quehaceres comenzó cuando ejercía como médico en la comunidad de Nombre de Dios, en la provincia de Colón.

Allí, en el Caribe, tuvo la oportunidad de llevar a cabo un estudio sobre leishmaniasis, cuyos resultados presentó en un congreso científico en Guatemala. Este trabajo marcó su trayectoria profesional.

Pascale llegó a Panamá a los nueve años de edad, bajo la guía de sus padres, procedente de Uruguay.

Después de 30 años de servicios, su principal carta de presentación es haber desarrollado y participado en investigaciones de medicina tropical relacionadas, por ejemplo, con la bacteria ritkesia ritkesy; la enfermedad de Chagas y el virus hanta, entre otras.

Asimismo, en estudios inherentes al virus de inmunodeficiencia humana (VIH)y la genealogía de los panameños, este último junto a Jorge Motta, director de la Secretaría Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación.

Como parte de ese servicio, este año recibió tres reconocimientos, de los cuales el más reciente le fue otorgado por la Asociación Panameña para el Avance de la Ciencia (Apanac).

Un año bueno, doctor; ha recibido varios premios.

¡Sí! Estoy sumamente feliz. Los premios llegaron después de la mitad de este año y todos juntos. El 16 de agosto recibí la medalla al mérito Willam Crawford Gorgas; el 6 de octubre el rector de la Universidad de Panamá, Eduardo Flores, me entregó un premio como graduado destacado de la Facultad de Medicina; y el 26 de octubre recibí el premio I+D Excelencia en la Investigación de la Apanac y la Secretaría Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación.

¿Su esfuerzo y dedicación valieron la pena?

La sensación que me queda es que he dejado algo que, tal vez, les servirá a las próximas generaciones. Además de dejar algo en investigación y de apoyo, lo que más me enorgullece es la cantidad de muchachos que he podido formar en diferentes áreas de trabajo, como profesor de medicina, de tecnología médica, en maestría y doctorado. Pero no solo a ellos, sino también a quienes hoy son jefes de secciones del Icges y en otras áreas. Ellos ahora son autoridades, están haciendo investigaciones, forman parte del Sistema Nacional de Investigación; es decir, la semilla está dando frutos, porque el país necesita que más muchachos sigan haciendo ciencia y tengan pasión por la ciencia, y no solo por la plata.

¿Qué es lo que más le ha gustado de su trabajo?

Trabajar con las poblaciones de escasos recursos. Estar metido, por ejemplo, en Tonosí –provincia de Los Santos– con el doctor Blas Armien, buscando en las comunidades el virus de hanta. También me llenan mucho los trabajos sobre leishmaniasis –enfermedad transmitida por las hembras de los insectos chupasangre flebótomos–, porque hemos tenido que ir a áreas muy rurales, ayudar a la gente y dar tratamiento. Hemos apoyado en el diagnóstico, porque, a veces, no sabían qué tenían.

Ahora, tengo un laboratorio en Metetí, Darién, para detectar dengue, zika, chikungunya y otras infecciones virales. Para crear ese laboratorio, conseguí los fondos con un proyecto que se llama Enfermedades Desatendidas, porque realmente no tenemos una cura. No hay tratamiento. El control vectorial no es el ideal en el país y además son enfermedades en las cuales no se logra una participación comunitaria óptima. De hecho, la gente se preocupa por un caso de dengue cuando hay un muerto en la comunidad, pero cuando ya pasó la euforia, siguen con los reservorios de agua, teniendo todo sucio y vuelven a los mismos patrones de comportamiento.

¿Cómo llega al Icges?

Entré como asistente de investigación, pese a ser doctor y tener una maestría y un doctorado. Era la única plaza que tenían y mi deseo era trabajar en este lugar. Cuando me ofrecieron el puesto, dije: ‘yo entro como asistente’, y así fue. El salario no superaba los 700 dólares, pero tenía mi propia computadora e impresora. Fue un logro, porque en esa época no había muchas cosas. En el trabajo comencé a desarrollar el laboratorio de biología molecular e inmunología. Empezamos a hacer citrometría de flujo para los pacientes con virus de inmunodeficiencia humana, carga viral para estos pacientes y diagnóstico molecular para diferentes enfermedades.

Luego, en 1999, por primera vez laboramos en el diagnóstico del virus hanta cuando apareció el brote y, posteriormente, trabajamos en la secuenciación del virus VIH para medir resistencia.

¿En qué áreas de la investigación se enfoca en estos momentos?

Sigo trabajando con leishmaniasis. El VIH es otro caballito de batalla, así como las infecciones de transmisión sexual. Ahora me he orientado a los adolescentes, porque en estos tiempos están teniendo sexo a edades más tempranas y sin protección. De hecho, tenemos una línea de investigación para estudiar las infecciones de transmisión sexual y los conocimientos de la sexualidad en los adolescentes, porque creo que es necesaria la educación sexual en los jóvenes. Este estudio lo realizo con apoyo de una estudiante de doctorado y abarca Panamá, San Miguelito, La Chorrera, Colón y recientemente la comarca Ngäbe Buglé, donde avanzamos bastante.

**Esta nota fue modificada el miércoles 14 de noviembre a las 2:32 p.m para corregir el nombre de la medalla al mérito Willam Crawford Gorgas y no doctor Killpatrick Gorgas.

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