DERECHOS HUMANOS

Albergue para migrantes en Darién espera por refrendo

En Darién hay tres comunidades a donde están llegando migrantes: La Peñita, Canaan y la más apartada, Bajo Chiquito. Allí hay unos 3 mil viajantes de todo el mundo que viven en hacinamiento.

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Caravana de migrantes zarpa de Bajo Chiquito

Los migrantes ponen sus vidas en peligro al trasladarse en pequeñas piraguas por el río Turquesa. La caravana parte del poblado de Bajo Chiquito, en la comarca Emberá, y viaja río abajo por unas tres horas hacia el albergue de La Peñita, en Darién. Una vez allí, debe pasar filtros del Servicio Nacional de Migración. Los migrantes ponen sus vidas en peligro al trasladarse en pequeñas piraguas por el río Turquesa. La caravana parte del poblado de Bajo Chiquito, en la comarca Emberá, y viaja río abajo por unas tres horas hacia el albergue de La Peñita, en Darién. Una vez allí, debe pasar filtros del Servicio Nacional de Migración.

Los migrantes ponen sus vidas en peligro al trasladarse en pequeñas piraguas por el río Turquesa. La caravana parte del poblado de Bajo Chiquito, en la comarca Emberá, y viaja río abajo por unas tres horas hacia el albergue de La Peñita, en Darién. Una vez allí, debe pasar filtros del Servicio Nacional de Migración. Foto por: Alexander Arosemena

La olvidada provincia de Darién es ahora una pequeña capital del mundo. Desde hace años, allí convergen niños, hombres y mujeres originarios de Cuba, Haití, Ecuador, Congo, Pakistán, Bangladés, Nepal, así como de Ghana, Eritrea, Nepal, Camerún, India, Guinea, Sierra Leona, Egipto, Angola, Yemen, Sudán, Irán y Marruecos.

Esta región, en la parte oriental del país y donde viven aproximadamente 60 mil personas, se ha vuelto el paso obligatorio para la caravana de migrantes que viene de Suramérica y que se dirige, principalmente, a Estado Unidos. Incluso, para algunos de estos viajantes se ha convertido en su destino final, ya sea porque mueren en su trayecto o piden que se les declare refugiado para quedarse a “hacer su vida” allí. Este último grupo, empero, representa la minoría.

Bajo Chiquito es el primer poblado al que llega la caravana de migrantes cuando sale de Colombia. Los viajeros llegan por la jungla, cruzan el río Turquesa y se dirigen al poblado, luego de unos tortuosos siete días de camino. Expandir Imagen
Bajo Chiquito es el primer poblado al que llega la caravana de migrantes cuando sale de Colombia. Los viajeros llegan por la jungla, cruzan el río Turquesa y se dirigen al poblado, luego de unos tortuosos siete días de camino. Alexander Arosemena

Este año, el escenario se tornó más complejo, debido a que hasta lo que va de mayo han llegado cerca de 11 mil migrantes y, de seguir ese flujo, la cifra podría superar la registrada en 2016, cuando hubo el mayor ingreso por Darién, unos $27 mil migrantes. Fue el propio presidente de la República, Juan Carlos Varela, quien dio cuenta de esta realidad.

Conociendo el panorama, el Consejo de Gabinete autorizó el pasado mes de febrero al Ministerio de Seguridad Pública a contratar de forma directa a la empresa Constructora Urbana S.A., (CUSA) para el diseño y construcción de un centro humanitario para migrantes (albergue) en el corregimiento de Metetí.

El ministro de Seguridad, Jonattan Del Rosario, detalló que la obra está en “espera de refrendo” por parte de la Contraloría General de la República.

Actualmente, en Darién y la comarca Emberá Wounaan hay tres comunidades donde están llegando los migrantes desde Suramérica: La Peñita, Canaan y, la más lejana, conocida como Bajo Chiquito. Precisamente, en este último poblado es por donde ingresan los viajeros desde Colombia y donde denuncian que son víctimas de asaltos por personas encapuchadas y armadas.

Albergue para migrantes en Darién espera por refrendo Expandir Imagen
Albergue para migrantes en Darién espera por refrendo

Según Del Rosario, la construcción del nuevo albergue tiene los contratos firmados y los recursos económico asignados; sin embargo, hubo un “pequeño retraso” con la adquisición del terreno en Darién, lo que tenía “aguantado” el refrendo de la Contraloría.

“El terreno ya fue registrado a nombre del Ministerio de Seguridad. Confiamos que la obra sea refrendada e inicie antes del 30 de junio”, puntualizó el funcionario.

El anuncio de esta obra en febrero generó polémica, debido a la millonaria contratación directa –$8.9 millones–, pero el ministro la defiende con el argumento de que es “fundamental” para la aplicación de la operación Flujo Controlado, que garantizaría un trato “digno” a los migrantes, con instalaciones adecuadas.

El centro tendrá oficinas administrativas para aproximadamente 50 funcionarios, con sus respectivos dormitorios; dormitorios para albergar a 400 migrantes; garita de control; clínica; cerca perimetral; baños; cocina; lavandería y área recreativa. Igualmente, tendrá torres de vigilancia, generador eléctrico, agua potable y una planta de tratamiento de aguas residuales.

Niños y niñas acompañan a sus padres en este flujo migratorio por la selva de Darién. Expandir Imagen
Niños y niñas acompañan a sus padres en este flujo migratorio por la selva de Darién. Alexander Arosemena

Mientras la obra es terminada, las autoridades llevan a cabo trabajos para habilitar unas 80 carpas en la comunidad de Lajas Blancas, en Metetí, con el fin de ubicar a los migrantes, ya que ahora mismo hay hacinamiento en La Peñita (mil 700 migrantes), Canaan (600 migrantes) y Bajo Chiquito (mil 500 migrantes).

Frente a esta realidad, autoridades comarcales, como Orange Ají, segundo jefe o noko de Bajo Chiquito, señalan que el Gobierno debe tener mayor presencia en el lugar, ya que los han dejado prácticamente “solos” ante este flujo de migrantes.

“Nosotros hacemos lo que podemos. Ellos [los migrantes] son seres humanos como nosotros y por eso los ayudamos”, puntualizó.

Para Maribel Peña, directora de la Defensoría del Pueblo en Darién, la migración “llegó para quedarse” y el Estado debe prepararse para garantizar derechos humanos de estas personas, porque firmó varios convenios internacionales sobre la materia. Su conclusión es que con este “fuerte fenómeno migratorio, definitivamente la mirada del mundo está puesta sobre Panamá”.

Albergues improvisados como el de la comunidad La Peñita están saturados de migrantes. Expandir Imagen
Albergues improvisados como el de la comunidad La Peñita están saturados de migrantes. Alexander Arosemena

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