Ventana Fiscal

Préstamos con interés preferencial

Temas:

En todos los juegos el objetivo es ganar. Participan los contendientes bajo la atenta mirada de los árbitros para hacer cumplir las reglas del juego. Los demás somos simples espectadores. En el juego fiscal igual tenemos a la parte pasiva (los contribuyentes u obligados tributarios), sujetos a las leyes fiscales y que están bajo la vigilancia y control de la parte activa (el Fisco). A la espera que se inicie el juego están los espectadores, en este caso los bancos, que hacen posible el juego de los dos primeros.

En los préstamos con intereses preferenciales participan el promotor-vendedor y el comprador-beneficiario de los descuentos especiales, por una parte, y por la otra las entidades financieras (los bancos) que sin ellos el juego no se ejecuta. El árbitro es la Dirección General de Ingresos como el ente fiscalizador y de control.

Todo empezó con la ley 3 de 1985, que es el sustento legal y que luego de múltiples modificaciones se acomodó finalmente con la ley 85 de 2019 que extendió la vida de los préstamos con intereses preferenciales hasta el 21 de mayo de 2025.

Hoy, con un nuevo gobierno intentando acelerar la economía y con la mirada puesta en el sector de los promotores y constructores de viviendas, que aún sufren fuertes dolores de cabeza por la débil relación oferta/demanda de propiedades habitacionales, se promueve la reestructuración de los préstamos con intereses preferenciales en la siguiente forma:

a) Precio de venta hasta $40 mil, el Estado asume el 100% de los intereses.

b) Precio de venta de más de $40 mil y hasta $80 mil, el descuento sobre la tasa de intereses será de 4%.

c) Más de $80 mil y hasta $120 mil, el descuento será de 3%.

d) Más de $120 mil y hasta $150 mil, el descuento será de 2%.

e) Si el precio es más de $150 mil y hasta $180 mil, el descuento será de 1.5%.

Pero queda pendiente la modificación a la misma ley 3 de 1985 sobre la obligación del prestatario de declarar como ingresos gravables los descuentos concedidos sin haber recibido el reembolso de los mismos por parte del Estado. Pagar el impuesto sobre la renta y el adelanto del impuesto complementario sobre ingresos que se reciben tal vez dos o tres años después no es justo ni forma parte de un negocio financiero. Lo justo es que el prestatario solamente declare como ingresos gravables en el período en que recibe el reembolso de los descuentos concedidos por los préstamos con intereses preferenciales. Sólo así sumaremos más instituciones.

Cápsula fiscal

Además, aunque el Estado es quien paga los tramos preferenciales, los fondos provienen del sector privado mediante el cobro del llamado FECI (siglas del Fondo Especial de Compensación de Intereses), que los bancos cobran a otros deudores de ciertos préstamos o líneas de financiamiento. Corregir el entuerto no cuesta nada.

El autor es consultor fiscal 

Comentarios

Cerrar

La función de comentar está disponible solo para usuarios suscriptores. Lo invitamos a suscribirse y obtener todos los beneficios del Club La Prensa o, si ya es suscriptor, a ingresar.

Suscríbase gratis por 30 días Prueba
Adquiera un plan de suscripción Suscríbase
Cerrar

Por favor introduzca el apodo o nickname que desea que aparezca en sus comentarios:

Comentar 0 comentarios

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Corporación La Prensa, S.A.

¿Aún no eres suscriptor de La Prensa?

Elija plan de suscripción

Aquí usted podrá elegir uno de nuestros planes de suscripción y disfrutar de los beneficios que le ofrecemos.

Elegir plan