‘Juan Pablo II era un hombre santo’: Justo Ovalle

Justo Ovalle, un campesino residente en la comunidad de Rincón de Las Palmas, corregimiento de Pajonal de Penonomé, fue uno de los delegados de la palabra escogidos para participar del encuentro con el papa Juan Pablo II.

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Ovalle le pidió al Papa la bendición para su hijo. Ovalle le pidió al Papa la bendición para su hijo. Expandir Imagen
Ovalle le pidió al Papa la bendición para su hijo.

RINCÓN DE LAS PALMAS, Coclé.– Justo Ovalle, un campesino residente en la comunidad de Rincón de Las Palmas, corregimiento de Pajonal de Penonomé, fue uno de los delegados de la palabra escogidos para participar del encuentro con el papa Juan Pablo II en el año 1983 cuando vino a Panamá y más aún fue el encargado de darle la bienvenida por parte de los campesinos.

“Para mí fue sorpresa y me alegró grandemente porque era la primera vez, nunca se había visto un Papa por Panamá, siempre iba por países grandes, pero a Panamá no, así que me sentí feliz y más sorpresa que cuando llegamos allá había que escoger alguien que le diera la bienvenida y me tocó a mí”, dice Justo, mientras recuerda que fue con su esposa y cuando el Papa los abrazó él le pidió bendición para su pequeño hijo Juan Pablo, a quien había nombrado así en honor a su santidad.

Manifiesta que aunque en el campo la vida era más tranquila siempre tenían noticias de la situación de crisis que se vivía en Panamá con la dictadura y los conflictos sociales, cree que la visita del Papa en esa época a Panamá fue una bendición, pues habló de los temas importantes y de la familia, hubo paz, alegría y hermandad entre los panameños.

Ahora dice que siempre tienen una oración para el beato Juan Pablo II y está contento de que sea canonizado pues siempre ha pensado desde que lo vio en Panamá hace más de 30 años que el papa Juan Pablo II era un hombre santo.

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