Sergio Ramírez y su admiración por Rubén Darío

Sergio Ramírez ofrecerá la charla magistral “Centenario de la muerte de Rubén Darío”, en el marco de la XII Feria Internacional del Libro de Panamá.

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El novelista y cuentista Sergio Ramírez.  El novelista y cuentista Sergio Ramírez. Expandir Imagen
El novelista y cuentista Sergio Ramírez. La Prensa\Archivo

A los 12 años, Sergio Ramírez participaba en concursos de declamación de poesías de Rubén Darío.

En particular, cuenta que de chico se sabía de memoria el poema La salutación del optimista, “encantado de su música y sin saber qué significaban la mayoría de las palabras que el poema contiene: ínclitas, ubérrimas, Sibila, Pandora, funestas...”.

Para el escritor nicaragüense, el principal legado de su compatriota es crear “la literatura moderna en nuestra lengua, en la poesía, en el relato, en la crónica periodística. Su modernismo creó a Federico García Lorca, a Pablo Neruda, a César Vallejos, a Jorge Luis Borges”.

Darío (1867-1916) es un bardo tan presente porque “toca los temas profundos de la existencia: el dolor de estar vivos, los dilemas de la vida consciente, el terror ante la muerte, ‘lo que no conocemos y apenas ignoramos’ como dice en Lo fatal”.

Es un lector constante de Darío, como lo es también de Charles Baudelaire, Constantino Cavafis, Borges y Joseph Brodsky, a los que puede repetir de memoria.

La Epístola (A Madame Luigones) de Darío, puedo leerla cualquier número de veces, porque es una crónica en alejandrinos pareados y Letanías de Nuestro Señor don Quijote”, plantea Sergio Ramírez, quien ofrecerá la charla “ Centenario de la muerte de Rubén Darío”, este jueves 18 de agosto, a las 6:30 p.m., en el Salón Chaquira del centro de convenciones Atlapa, en el marco de la XII Feria Internacional del Libro de Panamá.

Para alguien que no ha leído nada de Darío, le recomienda iniciar con Cantos de Vida y Esperanza, publicado en 1905, porque “es el summum de su estética modernista y la perfección en la palabra”.

DARÍO ES SÍMBOLO DE TODO UN PAÍS

En Nicaragua, el nombre de Rubén Darío está en todas partes. ¿Por qué? El escritor Sergio Ramírez tiene la respuesta: “el país nació a su vida de independencia bajo el signo de un poeta, que resume a la nación, y simboliza su identidad. Es como nacer de la palabra”.

Darío es el símbolo de que la poesía existe, y la gente común se siente identifica con la poesía al identificarse con su figura”, señala.

Este poeta le enseñó al Sergio Ramírez creador que “la imaginación tiene un sustento en el conocimiento. Que no hay inspiración gratuita, sino inspiración trabajada, la que cuesta”.

POLÍTICA

La principal autoridad electoral destituyó recientemente a diputados de oposición del Congreso de Nicaragua. “Eso ya no es dariano, sino chabacano, asunto de rudos mastines, como diría él mismo”, indica.

Ramírez plantea que el pluralismo político en su país “pasó a mejor vida”.

Resalta que hoy existe alguien con la fuerza de una Violeta Barrios de Chamorro para enfrentarse al hoy presidente Daniel Ortega: Francisca Ramírez, una campesina que lucha porque Nicaragua recupere la soberanía entregada a Wang Jing con el tratado del Gran Canal, y es la única capaz de congregar a miles. Mientras ella esté allí, no hay vacío”.

La lógica se fue de paseo en Nicaragua cuando el mandatario calificó de “observadores sinvergüenzas” a los representantes de la Unión Europea, la OEA y el Centro Carter que deseaban vigilar las elecciones del 6 de noviembre en las que Ortega aspira relegirse. “El propio candidato les prohibió la entrada. Los votos ya están contados”, adelanta Sergio Ramírez, quien el sábado 20 de agosto, a las 7:30 p.m., en el Boquete, conversará con Pablo Montoya sobre ‘Los personajes de nuestras historias frente a la intolerancia".

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