Memes contra el caos en Brasil

Una serie de iniciativas en redes sociales se toma con un humor ácido las crisis brasileñas y las reflejan en los siempre gustados memes.

Temas:

Michel Temer es uno de los blancos favoritos de los memes. Michel Temer es uno de los blancos favoritos de los memes. Expandir Imagen
Michel Temer es uno de los blancos favoritos de los memes.

El entrenador de la “canarinha”, Tite, proclamado presidente o turistas fotografiándose junto a Michel Temer como una Torre de Pisa a punto de caer. Son dos desenlaces ficticios de la crisis en Brasil, pero que han corrido veloces por los celulares de un país que se ríe a memes de su decepción.

Sandro Sanfelice dice que los creadores de estas bromas -normalmente un fotomontaje con una leyenda humorística que se viraliza en las redes sociales- son como la orquesta del Titanic. Frente al torrente de escándalos que ahogan al gigante sudamericano desde hace más de dos años, ellos piensan seguir tocando. Y sus agudas notas parecen llegar lejos.

Con 1.3 millones de seguidores en Capinaremos, su página de Facebook, este empleado de una compañía telefónica en Curitiba afirma que algunos de sus memes han alcanzado los 5 millones de usuarios.

Para seguirle el ritmo a este Brasil frenético, Sanfelice creó el año pasado la “Capina Meme Factory”, una central de productores de chistes que se agrupan en una página cerrada de Facebook.

Allí cualquier integrante puede proponer su meme, y si es bien valorado y cumple las reglas éticas, será publicado por alguno de los 10 moderadores.

Una vez en el ciberespacio, tendrá una vida fugaz pero que podría ser explosiva en el segundo país más activo del mundo en Facebook.

“Todos los asuntos que toman cierta relevancia acaban convirtiéndose en memes casi instantáneamente, desde algo banal hasta una decisión de la corte electoral”, cuenta este joven de 28 años, quien como el resto de integrantes de Capinaremos colabora voluntariamente.

Una de sus grandes noches fue la del 17 de mayo, cuando el diario O Globo reveló una grabación en la que Michel Temer parecía dar el aval al pago de un soborno.

Mientras la crisis daba otro giro inesperado, dejando el futuro del presidente colgando de un hilo, muchos brasileños le pusieron ingenio a su indignación.

Por cientos de miles de celulares comenzaron a correr entonces fotomontajes satíricos del mandatario o una vieja imagen de sus predecesores -y grandes enemigos políticos- Luiz Inácio Lula da Silva y Dilma Rousseff, riendo a carcajadas.

Las bromas, sin embargo, no le hicieron gracia a todo el mundo y pocos días después Sanfelice y otros creadores de memes fueron contactados por la Presidencia.

“Recibimos un mail comunicando que las fotos oficiales de Temer no podían ser usadas para ningún fin que no fuera periodístico”, cuenta el responsable de Capinaremos.

Aunque reconoce que el “tirón de orejas” les dejó aprensivos, decidieron continuar publicando memes sobre el mandatario y la Presidencia aclaró después que el mail se limitaba a recordar que era necesario pedir autorización para usar imágenes oficiales con fines comerciales.

Pero para el profesor de la Universidad Federal Fluminense de Río, Viktor Chagas, el aviso estaba muy claro. “El político está poco acostumbrado a ver su imagen salir de su esfera de control. Con internet es cada vez más fácil que ocurra y eso les preocupa”, afirma el investigador en medios.

Junto a un grupo de alumnos y docentes, Chagas creó en 2015 el Museo de memes, un proyecto dedicado al estudio y archivo de esta nueva forma de expresión que va mucho más allá del chiste fácil. “No podemos mirar este fenómeno solo desde el punto de vista de las noticias falsas o la posverdad, como si todo ese contenido mereciera ser descartado”, asegura.

Menos subversivo que en China o con un menor grado de incorrección política que en Estados Unidos, para Chagas el humor brasileño está más centrado en deconstruir a los poderosos.

Un buen ejemplo de esa toma de distancia es la que practica la página O Brasil que deu certo (El Brasil que funciona), donde más de 1.2 millones de usuarios siguen en Facebook la selección de noticias e imágenes que realiza su creador, Ciro Hamen, y su equipo.

Desde los selfis coquetos que se toman algunas personas mientras esperan a que pase un tiroteo hasta la aparición en los medios de una mujer que gritaba “Temer, te amo” frente al Palacio de Planalto en plena crisis institucional, puede encontrarse un catálogo de hechos insólitos que son también una crónica de este país inabarcable. “La realidad aquí puede ser mucho más loca que la ficción. Muchas veces recibimos contenido del que decimos: ‘No es posible, debe ser inventado’. Pero no, es cierto”, confiesa Hamen.

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