PERÚ. INVESTIGACIÓN A OLLANTA HUMALA Y NADINE HEREDIA

‘Hay pruebas suficientes’

El segundo vicepresidente durante la gestión del peruano Ollanta Humala dice que se hizo justicia al dictar prisión preventiva.

Humala y Heredia, los reclusos

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El pasado jueves, la justicia decretó prisión preventiva por 18 meses para Ollanta Humala y Nadine Heredia. El pasado jueves, la justicia decretó prisión preventiva por 18 meses para Ollanta Humala y Nadine Heredia. Expandir Imagen
El pasado jueves, la justicia decretó prisión preventiva por 18 meses para Ollanta Humala y Nadine Heredia. Luka González

Omar Chehade, quien fue vicepresidente de Ollanta Humala (2011-2016) durante seis meses y renunció por un problema de su hermano con la justicia, está convencido de que se ha hecho justicia al llevar a prisión al exmandatario y a su esposa, Nadine Heredia, no solo porque hay peligro de fuga real, sino porque se han acumulado más pruebas que demuestran la culpabilidad de la ex pareja presidencial en graves hechos de corrupción y crimen organizado.

En declaraciones al diario Perú21, Chehade, excongresista del Partido Nacionalista y líder del equipo de la Procuraduría que extraditó al expresidente Alberto Fujimori (1990-2000), aseguró que el fiscal de la causa debería presentar pronto su acusación, porque existe tanta “carga probatoria” contra la pareja que si la sentencia se diera mañana, serían condenados.

“Para qué esperar, para que la defensa presente recursos dilatorios o que alguien no quiera declarar más [...] debería acusar, no solamente a Humala y a Heredia, también a Ilan Heredia [hermano de la ex primera dama], Rocío Calderón [amiga de Nadine y exfuncionaria del organismo regulador de las contrataciones del Estado], Antonia Alarcón [madre de Nadine]. Es un caso de lavado de activos y de asociación ilícita para delinquir”, dijo.

Chehade negó haber tenido siquiera sospechas de que los Humala estuvieran en actos delictivos cuando participó en su campaña. “ Sí percibíamos que eran muy reservados y que quien manejaba los fondos era Ilan Heredia”, expresó.

Narró que en aquella época llamó la atención que a Ilan lo relevó una persona que no tenía formación para ser contador de un partido; que sus tareas eran de chofer, recepcionista, servir café. “ (...) Nadine Heredia, al igual que [Vladimiro] Montesinos, tenía gente de su extrema confianza repartida en los principales organismos donde podría haber ilícitos [...]”, recordó.

Chehade está convencido de que si el juez no dictaba la prisión preventiva, la pareja se habría refugiado en alguna embajada amiga o tratado de salir del país. “ Su única salida es politizar el tema, como lo está haciendo [el expresidente Alejandro] Toledo”, también investigado por corrupción y quien está en Estados Unidos a la espera de la resolución de un pedido de extradición, dijo.

Al ser consultado sobre las pruebas que movieron al juez a cambiar la medida de presentación de los Humala por prisión preventiva, dijo que en el caso de ella hay tres, que vistas por separado pueden considerarse “flojas”, pero, en conjunto, tienen mucha fuerza. En primer lugar, le dio a su prima poder para sacar a sus hijas del país, pero las terminó sacando la abuela y cuando el fiscal fue al colegio de las niñas, la directora le informó que el viaje que harían no tenía que ver con el currículum.

En segundo lugar, advirtió Chehade, el juez aceptó la declaración del representante de Odebrecht en Perú, de que le dieron a la pareja $3 millones, lo que coincide con una anotación en un cuaderno que está en manos de la Policía de Brasil, hecho que no estaba acreditado en la audiencia de noviembre de 2016, cuando Heredia salió del país –al no ser renovado el impedimento de salida que tenía–, alegando necesidad de trabajar y la existencia de un contrato con el organismo de Naciones Unidas para la Alimentación (FAO) en Suiza.

Con lo de Odebrecht, explicó, el poder judicial dice que Humala y Heredia lideran una organización criminal en lavado de activos. “ Son palabras mayores, no cometieron circunstancialmente actos ilícitos”.

La tercera prueba, afirmó, es que Heredia mintió y aunque el procesado no está obligado a decir la verdad, no puede con engaños sorprender a la administración de justicia, diciendo “que no eran sus agendas ni su letra”, algo que hizo durante cuatro meses y que luego tuvo que reconocer. Se refirió a las agendas en las que llevaba una contabilidad paralela del partido en la campaña.

En el caso de Humala, se suma la reapertura del caso Madre Mía, archivado en 2011, en el cual se investigaron desapariciones forzadas y asesinatos en una base militar en la que él habría estado al mando, según nuevos testimonios. Además, hay una grabación efectuada en una operación contra el narcoterrorismo en ese año, que lo implicaría.

Otro hecho sería que hace poco pasó a nombre de una de las hijas un departamento, como tratando de obviar a futuro una reparación civil.

Humala y Heredia insisten en su inocencia y que la decisión confirma el abuso del poder.

Humala y Heredia, los reclusos

Mientras fue presidente  de Perú, Ollanta Humala criticó la cárcel en la que cumple condena de 25 años por asesinato y corrupción el exmandatario Alberto Fujimori. Dijo que era una prisión privilegiada y aseguró que albergaba al “preso más caro del Perú”.

Ahora, el expresidente fue enviado el pasado viernes a ese sitio. Su esposa, Nadine Heredia, también está presa y fue trasladada a una cárcel común de mujeres que alberga a cabecillas de Sendero Luminoso, narcotraficantes y miembros del crimen organizado.

El jefe de las prisiones, Carlos Vásquez, dijo  que Humala y Heredia tienen un régimen especial, que implica que no podrán ver a otros reos y que su seguridad está garantizada.

Añadió que podrán recibir visitas de sus familiares y tendrán salida por algunas horas al patio de la cárcel.

Comentó que el régimen que se les aplica es el de una ley penal para miembros del crimen organizado.


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