del ‘CÍRCULO CERO’ a la ola azul

‘Martinelli estaba arraigado en el PRD’

En 2013, en plena campaña electoral, Pipo Virzi depositó al menos $2 millones en cuentas ligadas a Javier Martínez Acha, directivo perredista.

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Javier Martínez Acha Javier Martínez Acha

Javier Martínez Acha Foto por: Archivo

Juan Carlos Navarro Juan Carlos Navarro

Juan Carlos Navarro Foto por: Archivo

La existencia de un caballo de Troya en la campaña del Partido Revolucionario Democrático (PRD) en 2013 quedaría demostrada con el manejo de cuentas y dinero de uno de sus directivos, Javier Martínez Acha, y apunta a que el entonces presidente, Ricardo Martinelli, habría penetrado el partido.

Así lo denunciaron los fundadores del PRD Mitchel Doens y Francisco Sánchez Cárdenas, críticos de la gestión de Juan Carlos Navarro, excandidato presidencial de este partido en 2014.

Martínez Acha, quien era tesorero de la campaña de Navarro, aparece ligado a las empresas Clients Custody Account Inc. y Queensland Properties Ltd.

En las cuentas bancarias de estas sociedades fueron depositados unos $2 millones el 22 y el 23 de julio de 2013, en plena campaña electoral. La transacción se hizo a través de Felipe Pipo Virzi, uno de los miembros del “círculo cero” del expresidente Martinelli. El dinero provenía de pagos de la empresa Hidalgo & Hidalgo, encargada del fallido proyecto de riego de Tonosí.

Para Doens, esto demuestra que Martinelli “estaba muy arraigado en el PRD desde hace mucho tiempo, porque Martínez Acha era una figura que por razones económicas, financieras y empresariales estaba vinculada a Martinelli y su círculo”. Sánchez Cárdenas mostró su decepción porque cuando ellos denunciaron estas vinculaciones, “nadie nos creyó”.

Sobre los fondos que recibieron las sociedades ligadas a Martínez Acha, dijo que “ese fue el dinero que utilizaron para apoderarse del partido y llevarlo a la debacle electoral en 2014”.

Se buscó la opinión de Martínez Acha y de Navarro, pero no respondieron a las llamadas.

Al descubierto, vínculo del ‘círculo cero’ con la ola azul

El 22 julio de 2013, el exvicepresidente Felipe “Pipo” Virzi giró varios cheques que suman poco más de $2 millones a las sociedades Queensland Properties Ltd. y Clients Custody Account Inc.

Virzi, a su vez, había recibido esos fondos a través de una transferencia de $5 millones en una cuenta a su nombre en el Banco Universal, como parte de los dineros que el Estado pagó a la empresa Hidalgo & Hidalgo, contratista del fallido proyecto de riego de Tonosí.

Los millones fueron endosados en un momento crucial de la contienda por la silla presidencial de 2014. En dicho torneo electoral –en el que finalmente triunfó el panameñista Juan Carlos Varela- se mantenía una lucha encarnizada por los votos entre dos facciones supuestamente opuestas: el entonces gobernante Cambio Democrático –fundado y dirigido por Ricardo Martinelli, presidente de la República en aquella época- y el Partido Revolucionario Democrático (PRD), entonces liderado por Juan Carlos Navarro.

El 22 de julio de 2013, Virzi depositó un cheque por $1 millón a la cuenta en Banistmo de Queensland Properties Ltd., en la que Javier Martínez Acha y su hermano, Valentín Martínez Vásquez, figuran como firmantes.

El dinero no se quedó ahí. Entre el 26 y 29 de julio de ese año, el millón de dólares salió de Queensland Properties a una cuenta en Balboa Bank & Trust a nombre de Clients Custody Account Inc., que tiene entre sus firmantes a Valentín Martínez Vásquez.

A Clients Custody Account Inc. entraría más dinero procedente de Pipo Virzi, y en esas mismas fechas. El 22 de julio de 2013 se depositó $1 millón en una cuenta de ahorros en el Banco General a nombre de la referida sociedad, procedente de una cuenta de Virzi en el Banco Universal.

Pero aquí no termina la historia. Clients Custody Account Inc. giró dos cheques de gerencia por $500 mil cada uno. Uno fue a parar a la Compañía Digital de Televisión, S.A., el holding de Next TV, cuyo presidente es Riccardo Francolini, amigo de Javier Martínez Acha y miembro del llamado “círculo cero” de Martinelli. El otro cheque se emitió el 5 de agosto, a nombre de La Piedra Films, S.A.

El movimiento de estos dineros es examinado por la fiscal tercera Anticorrupción, Zuleyka Moore, que investiga la posible comisión del delito contra la administración pública, derivado del fallido proyecto de Tonosí. Por este caso, Virzi tiene arresto domiciliario y el exministro de Desarrollo Agropecuario Óscar Osorio se encuentra bajo detención preventiva. Virzi le contó a la fiscal Moore que repartió el dinero siguiendo instrucciones precisas de Martinelli, muchas de las cuales le eran comunicadas a través de su socio Ricardo “Ricky” Calvo, que también es requerido por la fiscal, con ayuda de la Interpol.

NAVARRO Y MARTÍNEZ ACHA

Martínez Acha era la mano derecha de Juan Carlos Navarro, el candidato presidencial del PRD para las elecciones del 4 de mayo de 2014.

Llegaron a la cúpula del partido juntos, en agosto de 2012, al derrotar a los llamados “dinosaurios”, encabezados por Francisco “Pachi” Sánchez Cárdenas y Mitchell Doens, presidente y secretario general del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del PRD, respectivamente.

Navarro lideró un movimiento denominado la “ola azul” y sobre esa cresta reemplazó a Mitchell como secretario general. Martínez Acha se convirtió en el primer subsecretario del colectivo.

Cuando Navarro se desvinculó de la cúpula ejecutiva del partido para centrarse en su candidatura, Martínez Acha quedó como secretario general encargado.

Sánchez Cárdenas y Doens no asimilaron la derrota en silencio: desde entonces y hasta que se celebró la elección, clamaron que había un vínculo entre Martinelli y Navarro. De hecho, los “dinosaurios” pasaron a formar el grupo autodenominado TOCOMA: “Todos contra Martinelli”.

LA TRANSACCIÓN Y EL CÍRCULO CERO

Poco después de las transferencias de dinero hechas por Pipo Virzi se conoció de la celebración de un encuentro inquietante: el de Martinelli, Navarro y Virzi, en las oficinas de Grupo Los Pueblos, propiedad del empresario Mayor Alfredo Alemán, consuegro de este último.

Aquella reunión se celebró el 15 de agosto de 2013. Al encuentro llegó Martinelli con su secretario –hoy prófugo- Adolfo “Chichi” De Obarrio. A Navarro lo acompañó su jefe de campaña Avidel Villarreal. Gabriel “Gaby” Btesh, socio de Virzi, llegó después.

Alemán se encargó de dar detalles del encuentro a La Prensa, en un intento por restar importancia al asunto. Según él, Martinelli y Navarro “han venido a almorzar aquí varias veces”.

Ese día, Martinelli y De Obarrio llegaron cerca de la 1:00 p.m., y media hora después, se presentó Navarro.

“Ahora, te aclaro algo, la reunión, privada no fue”. ¿No es la primera vez que ellos coinciden? “No es la primera vez ...no, no, no...”, contó Alemán en la entrevista.

Aunque Alemán se autodenomina “100% PRD, de pura cepa”, sus declaraciones fueron un punto de inflexión en la campaña de Navarro: caídas en las encuestas, cuestionamientos a lo interno de su partido… Sus allegados negaban cualquier nexo con Martinelli. El daño estaba hecho. Alguien se acordó que originalmente, TOCOMA se llamaba TOCONA: “Todos contra Navarro”. Y aquella facción disidente de Pachi y Mitchell –a la que se le sumó Balbina Herrera- adquirió mayor fuerza.

A Navarro no le pudo ir peor: tercero en las urnas, detrás de Varela y José Domingo Arias, el delfín de Martinelli en CD.

Un mes después de aquella derrota, Navarro renunció como secretario general del CEN. Martínez Acha no tardó en hacer lo mismo. Ahora ni uno de los dos tiene algún cargo o militancia dentro del PRD.

‘TODO SE COMPROBÓ’: DOENS

Tanto Cárdenas como Doens coinciden en que los dineros del Estado que recibió Virzi -a través de Hidalgo & Hidalgo- y que luego fueron a parar a unas sociedades ligadas a los Martínez Acha prueban que Martinelli se había infiltrado en el PRD.

“Martinelli estaba muy arraigado en el PRD desde hace mucho tiempo y efectivamente el señor Martínez Acha era una figura que por razones económicas, financieras y empresariales estaba vinculada al señor Martinelli y al círculo del señor Martinelli”, aseguró Doens.

“El señor Martínez Acha fue uno de los instrumentos que utilizó el expresidente y eso era lo que nosotros llamábamos las quintas columnas y el caballo de Troya”, recordó.

También contó que Aaron “Ronny” Mizrachi, cuñado de Martinelli, hizo los acercamientos con Navarro y Martínez Acha.

Entonces, ¿Juan Carlos Navarro era conocedor de estas movidas?

“Por supuesto que sí. El señor Navarro fue una persona que fue abordado por el señor Acha y por el señor Ronny Mizrachi para los efectos de proponerle lo que me propusieron a mí, que fue coordinar con el gobierno de Martinelli a cambio de dinero. Yo lo mandé por un tubo, pero el señor Navarro y Martínez Acha no tuvieron la entereza de hacer lo que hicimos Sánchez Cárdenas y yo”, respondió Doens.

Está el detalle, además, de que Martinelli, Francolini y Martínez Acha son socios en una cementera en el barrio de Limón, en La Chorrera.

‘NADIE NOS CREÍA’: SÁNCHEZ CÁRDENAS

“Esto es una prueba fehaciente de lo que veníamos denunciando: que la ‘ola azul’ a la que pertenecía Martínez Acha entró en la competencia en la estructura del partido en base al dinero que estaban recibiendo tanto del círculo cero como de Ricardo Martinelli”, indicó Sánchez Cárdenas.

Lamentó que en aquel momento “nadie nos creyó”. Sobre los cheques que habrían recibido las sociedades ligadas a Martínez Acha, indicó que “ese fue el dinero que utilizaron para apoderarse del partido y llevarlo a la debacle electoral que sufrió en el año 2014”.

Al igual que Doens, no duda que Navarro era conocedor de la conexión de Martínez Acha con Martinelli. “Él mismo (Navarro) tenía relación directa con el círculo cero y Martinelli”, remarcó.

Doens, Sánchez Cárdenas y Herrera fueron víctimas de las interceptación ilegal de las comunicaciones practicadas desde el Consejo de Seguridad Nacional, en el gobierno de Martinelli. Herrera reclama una indemnización de $30 millones y Doens, de $20 millones.

Este diario llamó a Martínez Acha y no contestó su celular. Su relacionista público dijo que lo contactaría, pero al cierre de esta edición no había dado una respuesta. También se llamó a Navarro y se le dejó mensaje en su celular, pero no contestó.

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