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Tocumen anula contrato

El contratista no cumplió con los términos pactados en 2011. El nuevo acuerdo estará vigente hasta que se complete el proceso de la nueva licitación.

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El aeropuerto se encargará de la inversión para aumentar la capacidad de almacenamiento de combustible en la terminal aérea. Actualmente, la reserva solo alcanza para dos días, cuando las normas internacionales recomiendan contar con almacenamiento para siete días. El aeropuerto se encargará de la inversión para aumentar la capacidad de almacenamiento de combustible en la terminal aérea. Actualmente, la reserva solo alcanza para dos días, cuando las normas internacionales recomiendan contar con almacenamiento para siete días. Expandir Imagen
El aeropuerto se encargará de la inversión para aumentar la capacidad de almacenamiento de combustible en la terminal aérea. Actualmente, la reserva solo alcanza para dos días, cuando las normas internacionales recomiendan contar con almacenamiento para siete días. Alex E. Hernández

Tocumen, S.A. anuló el contrato para el suministro de combustible en la terminal aérea, firmado por la pasada administración en 2011 con el consorcio Asig Panamá, integrado por Asig Limited y Asig Panamá, S.A.

La decisión se adoptó luego de comprobar que la empresa de capital estadounidense y sus socios locales no cumplieron con la inversión requerida para incrementar la reserva diaria de combustible.

Además, un análisis financiero determinó que los términos económicos no eran favorables para el aeropuerto que está inmerso en un plan de ampliación que supera los mil millones de dólares en inversión.

En el contrato original que estaría vigente hasta el 2031 se pactó que Tocumen recibiría un centésimo por cada galón de combustible despachado, mientras que la compañía ganaría seis centésimos. Es decir que mientras Tocumen recibía una regalía anual cercana a los $2 millones, la empresa obtenía una ganancia de $13 millones.

Si no se hubieran modificado las condiciones del contrato, Tocumen habría recibido durante los 20 años de la concesión entre 54 millones de dólares y 60 millones de dólares, mientras que las ganancias para Asig Limited y sus socios locales habría superado los 260 millones de dólares.

Diariamente en el aeropuerto se consumen 600 mil galones de combustible para avión. Al comprobar que el contratista no había entregado los planos para la construcción de los nuevos tanques de almacenamiento dentro del periodo pactado en el contrato, Tocumen inició el proceso de cancelación del contrato.

Para no afectar las operaciones en el aeropuerto, Asig Panamá aceptó la anulación del contrato y continuar brindando el servicio bajo otros términos financieros, mientras Tocumen licita y adjudica el nuevo contrato.

En la negociación se estableció que la comisión de Tocumen aumentaría de un centésimo por galón a cerca de 5 centésimos, (0.047), y la empresa recibirá 3 centésimos en vez de los casi 7 centésimos (0.067) que ganó hasta finales de 2014.

Con este cambio, Tocumen recibirá entre $8 millones y $10 millones al año, y la empresa entre $5 millones y $6 millones, dependiendo del consumo de combustible mensual.

Si no se hubieran modificado las condiciones del contrato Tocumen habría recibido durante los 20 años de la concesión entre $54 millones y $60 millones, mientras que las ganancias para Asig Limited y sus socios locales habría superado los $260 millones.

Este diario llamó por teléfono y envió correos electrónicos a la empresa para tener comentarios sobre la cancelación del contrato pero hasta el cierre de la edición no hubo respuesta.

Joseph Fidanque III, gerente de Tocumen, S.A., comentó que los términos iniciales no eran favorables para el aeropuerto. “La renegociación se hizo con la empresa estadounidense, la cual compró las acciones de su filial panameña, ya que ellos querían que se mantuviera el contrato, pero la postura de Tocumen era llamar a una nueva licitación”, comentó.

Aunque Fidanque III prefirió no entrar en detalles sobre los nombres de los socios locales, fuentes vinculadas a la industria de la aviación panameña comentaron que Asig Panamá tenía entre sus socios a Gabriel Gaby Betsh, que durante la pasada administración obtuvo contratos millonarios en la terminal aérea, entre ellos, la concesión de los estacionamientos, contrato que también fue anulado por Tocumen, S.A. por afectar los ingresos del aeropuerto.

Al momento de anular el contrato el consorcio había invertido $10 millones, de los $18 millones que debía destinar para mejorar el suministro de combustible. En la negociación que terminó en julio de 2016 se acordó que Tocumen reconocería $6.9 millones que fueron utilizados para instalar un sistema de hidrantes.

El resto de los fondos se utilizó para comprar camiones y otras infraestructuras que Tocumen no adquirió, ya que el nuevo contratista deberá contar con sus propios equipos. También se estableció que el aeropuerto se hará cargo de las inversiones para incrementar las reservas de combustible.

La empresa estadounidense Cape Environmental Management ganó la licitación que hizo Tocumen a través de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI). La compañía construirá 3 tanques de almacenamiento por un monto de $11.4 millones, elevando de 2 a 7 días las reservas de la terminal aérea.

Desde 2011 hasta 2014 el contratista ganó aproximadamente $39.4 millones, y Tocumen obtuvo una regalía de $6 millones. El pago de regalías correspondiente al año 2015 se hizo bajo las nuevas condiciones financieras, lo que dejó un rédito superior a los $8 millones a la terminal aérea.

LICITACIÓN 

El 3 de abril Tocumen recibirá las propuestas de las empresas interesadas en el contrato para el suministro de combustible y lubricante que será por 10 años. Además de Tocumen, la empresa seleccionada también debe dar el suministro a las terminales de Chiriquí, Río Hato, Colón y Panamá Pacífico.

La reunión de homologación del pliego de condiciones que incluirá todos los términos financieros que pactarán en el contrato se realizará el 15 de marzo. A la fecha unas seis compañías han mostrado interés en el contrato, entre ellas la propia Asig Limited, Allied Aviation, CLH Aviacion, Rheinland Airport Service, Swissport y Total Airport Service.

Fidanque III comentó que el nuevo contrato está basado en parámetros europeos y por eso el contratista no debe ser una petrolera, porque de lo contrario tendrían el control del despacho de combustible y el suministro.

Explica que la empresa ganadora debe incluir en el contrato el nombre de los responsables de la operación, datos que no estaban claros en el acuerdo firmado en 2011.

Para participar las compañías deben haber prestado el servicio en al menos tres aeropuertos con características similares a Tocumen y se establecerá que si el consumo de combustible aumenta más de lo proyectado, la comisión del contratista será inferior al precio pactado inicialmente.

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