Dulce tradición en Semana Santa

Doña Doraida Acosta de 57 años de edad, residente en la comunidad de El Macanito de Atalaya en Veraguas, no quiere que se pierda la tradición de comer dulces durante la Semana Santa, tal cual se lo enseñaron sus abuelos y ancestros, porque era señal de ayuno, oración y penitencia en su familia. Doña Doraida Acosta de 57 años de edad, residente en la comunidad de El Macanito de Atalaya en Veraguas, no quiere  que se pierda  la tradición de comer dulces  durante la Semana Santa, tal cual se lo enseñaron sus  abuelos y ancestros, porque era  señal de ayuno,  oración y penitencia en su familia. Expandir Imagen
Doña Doraida Acosta de 57 años de edad, residente en la comunidad de El Macanito de Atalaya en Veraguas, no quiere que se pierda la tradición de comer dulces durante la Semana Santa, tal cual se lo enseñaron sus abuelos y ancestros, porque era señal de ayuno, oración y penitencia en su familia. Veraguas/LA PRENSA/ Ismael Hernández
Por eso, una vez al año, especialmente para la semana santa, ella prepara los mejores dulces con diferentes frutas y verduras que son el deleite de los veragüenses y de otros comprovincianos que desde el miércoles santo hasta el domingo de Resurrección, abarrotan su casa para comprar los exquisitos postres caseros. Por  eso, una  vez  al año, especialmente para la  semana  santa,  ella prepara  los mejores  dulces con diferentes  frutas  y verduras  que son  el deleite de los veragüenses y de otros comprovincianos que  desde el miércoles santo hasta el domingo de Resurrección, abarrotan su casa para  comprar los exquisitos  postres caseros. Expandir Imagen
Por eso, una vez al año, especialmente para la semana santa, ella prepara los mejores dulces con diferentes frutas y verduras que son el deleite de los veragüenses y de otros comprovincianos que desde el miércoles santo hasta el domingo de Resurrección, abarrotan su casa para comprar los exquisitos postres caseros. Veraguas/LA PRENSA/ Ismael Hernández
Doña Doraida en compañía de su esposo Don Eloy Rodríguez, sus hijos y sus nietos, han continuado por generación en generación la preparación de diferentes dulces que son un complemento para el ayuno y la abstinencia durante la semana santa, conforme lo establece la Iglesia Católica, razón por la cual llevan 38 años de preparar estos dulces a base de miel de caña y azúcar morena. Doña Doraida  en compañía  de su esposo Don Eloy Rodríguez,  sus hijos y sus nietos,  han continuado  por   generación en generación la preparación de  diferentes dulces  que son un complemento  para   el ayuno y la abstinencia   durante la  semana santa, conforme  lo establece la Iglesia Católica, razón por la cual llevan 38  años  de preparar  estos dulces a base de  miel de caña y azúcar morena. Expandir Imagen
Doña Doraida en compañía de su esposo Don Eloy Rodríguez, sus hijos y sus nietos, han continuado por generación en generación la preparación de diferentes dulces que son un complemento para el ayuno y la abstinencia durante la semana santa, conforme lo establece la Iglesia Católica, razón por la cual llevan 38 años de preparar estos dulces a base de miel de caña y azúcar morena. Veraguas/LA PRENSA/ Ismael Hernández
Doña Doraida relató que ella prepara dulces de todas las clases y que son muy gustados por las personas. En su casa ella tiene dos hornos y varios fogones con leña en donde prepara los diferentes dulces con miel. Doña Doraida  relató que ella prepara dulces  de todas  las clases  y que son muy gustados por  las personas.  En su casa  ella  tiene dos hornos y   varios  fogones  con leña en donde  prepara  los  diferentes  dulces con miel. Expandir Imagen
Doña Doraida relató que ella prepara dulces de todas las clases y que son muy gustados por las personas. En su casa ella tiene dos hornos y varios fogones con leña en donde prepara los diferentes dulces con miel. Veraguas/LA PRENSA/ Ismael Hernández
Desde hace más de 38 años, prepara dulces de marañón, naranja agria, plátano, yuca, otoe, ñame, papaya con coco, pan de maíz, cocaditas de colores, mielmesabe, huevitos de leche, confitados con pepita, chicha loja, chicha de maíz nacido con miel y el sabroso queque que es una delicia para grandes y pequeños, porque son dulces caseros. Desde hace más  de  38  años,  prepara  dulces  de marañón,  naranja agria, plátano, yuca,  otoe, ñame,  papaya con coco, pan de maíz, cocaditas  de colores, mielmesabe,  huevitos  de leche,  confitados  con pepita, chicha loja, chicha de maíz  nacido con miel y el sabroso queque que   es una delicia para  grandes y pequeños, porque son dulces  caseros. Expandir Imagen
Desde hace más de 38 años, prepara dulces de marañón, naranja agria, plátano, yuca, otoe, ñame, papaya con coco, pan de maíz, cocaditas de colores, mielmesabe, huevitos de leche, confitados con pepita, chicha loja, chicha de maíz nacido con miel y el sabroso queque que es una delicia para grandes y pequeños, porque son dulces caseros. Veraguas/LA PRENSA/ Ismael Hernández
Tampoco deja de hacer los bollos con coco, salados y pan de huevo muy buscados por las personas durante el tiempo de la cuaresma y semana santa. Tampoco deja  de  hacer los bollos con coco, salados y  pan de huevo  muy buscados por las personas durante  el tiempo  de   la  cuaresma y semana santa. Expandir Imagen
Tampoco deja de hacer los bollos con coco, salados y pan de huevo muy buscados por las personas durante el tiempo de la cuaresma y semana santa. Veraguas/LA PRENSA/ Ismael Hernández
Doraida dijo que ella inicia la preparación de los dulces con unos 40 días de anticipación, porque debe tener todo listo para la semana santa. Ella, su esposo y su hijo Eloy consiguen las pepitas de marañón por los potreros o la compran a la gente. Este año utilizaron varios quintales de pepita para hacer los confitados que los venden por unos realitos más que el año pasado, porque todo ha subido, especialmente la miel. Doraida dijo que  ella inicia  la preparación de  los dulces  con unos 40 días de anticipación, porque  debe   tener   todo listo para  la semana santa. Ella,  su esposo  y su hijo Eloy  consiguen las pepitas  de marañón por los  potreros o la  compran a  la  gente.  Este año  utilizaron varios quintales  de  pepita para hacer los confitados que  los venden por  unos realitos más que el año pasado, porque todo ha subido, especialmente la miel. Expandir Imagen
Doraida dijo que ella inicia la preparación de los dulces con unos 40 días de anticipación, porque debe tener todo listo para la semana santa. Ella, su esposo y su hijo Eloy consiguen las pepitas de marañón por los potreros o la compran a la gente. Este año utilizaron varios quintales de pepita para hacer los confitados que los venden por unos realitos más que el año pasado, porque todo ha subido, especialmente la miel. Veraguas/LA PRENSA/ Ismael Hernández
Con anterioridad logran comprar la miel en las comunidades cercanas a Atalaya. También compran la yuca, los otoes, naranjas y otras especies para tener todo a tiempo durante los días santos. Desde el viernes de dolores y pasada la fiesta del domingo de resurrección son muchas las personas que visitan la casa de Doña Doraida para comprar los dulces que se preparan en fogón de leña. Con anterioridad  logran  comprar la  miel en las  comunidades cercanas a Atalaya. También compran la yuca, los otoes, naranjas y otras especies  para  tener  todo  a tiempo durante los días  santos. Desde el viernes  de dolores y pasada  la fiesta  del domingo de resurrección  son muchas las personas que visitan la  casa  de Doña Doraida para  comprar  los dulces  que  se preparan  en fogón de leña. Expandir Imagen
Con anterioridad logran comprar la miel en las comunidades cercanas a Atalaya. También compran la yuca, los otoes, naranjas y otras especies para tener todo a tiempo durante los días santos. Desde el viernes de dolores y pasada la fiesta del domingo de resurrección son muchas las personas que visitan la casa de Doña Doraida para comprar los dulces que se preparan en fogón de leña. Veraguas/LA PRENSA/ Ismael Hernández
Según Doña Doraida, su esposo y su hijo van por las comunidades colectando los marañones y a veces las personas se los llevan a su casa. Luego se limpian, lavan y se les quita la pepita a los marañones. Seguidamente se pica en cuadro o rodajas pequeños y se pone a cocinar en una paila grande a fuego lento. Según Doña Doraida, su esposo y su hijo van por las comunidades colectando los marañones y a veces las personas se los llevan a su casa.  Luego se limpian, lavan y se les quita  la pepita a  los marañones. Seguidamente se pica en cuadro o rodajas pequeños y se pone a cocinar en una paila grande a  fuego lento. Expandir Imagen
Según Doña Doraida, su esposo y su hijo van por las comunidades colectando los marañones y a veces las personas se los llevan a su casa. Luego se limpian, lavan y se les quita la pepita a los marañones. Seguidamente se pica en cuadro o rodajas pequeños y se pone a cocinar en una paila grande a fuego lento. Veraguas/LA PRENSA/ Ismael Hernández
Poco a poco se le agrega azúcar o miel con especias como: canela, clavito de olor, vainilla y otros condimentos aromáticos. Doña Doraida aseguró que un dulce bien hecho demora entre cuatro a cinco días para cocinarlo, porque si no está bien preparado se daña, porque el azúcar con el marañón se pueden fermentar y eso no sirve. Todos los dulces que se preparan se cocinan con leña y eso hace que se preserven mejor y puedan durar hasta un año ya sea al aire libre o en la refrigeradora. Poco a poco se le agrega azúcar o miel con especias como: canela, clavito de olor, vainilla y otros condimentos aromáticos.  Doña Doraida aseguró que  un dulce bien hecho demora entre cuatro a cinco días para  cocinarlo, porque  si no  está bien preparado se daña, porque  el azúcar con el marañón se pueden fermentar y eso no sirve. Todos los dulces que se preparan se  cocinan con leña y eso  hace que  se preserven mejor y puedan durar hasta un año  ya sea  al aire libre o en la refrigeradora. Expandir Imagen
Poco a poco se le agrega azúcar o miel con especias como: canela, clavito de olor, vainilla y otros condimentos aromáticos. Doña Doraida aseguró que un dulce bien hecho demora entre cuatro a cinco días para cocinarlo, porque si no está bien preparado se daña, porque el azúcar con el marañón se pueden fermentar y eso no sirve. Todos los dulces que se preparan se cocinan con leña y eso hace que se preserven mejor y puedan durar hasta un año ya sea al aire libre o en la refrigeradora. Veraguas/LA PRENSA/ Ismael Hernández

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