Salvando al doctor Alfredo Martiz

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Alfredo Martiz es el director de la Caja de Seguro Social. Alfredo Martiz es el director de la Caja de Seguro Social. Expandir Imagen
Alfredo Martiz es el director de la Caja de Seguro Social. LA PRENSA/Luis García

No lo conozco personalmente y nadie me ha pedido estas sugerencias, pero creo que, como ciudadano y cotizante de la Caja de Seguro Social (CSS), tengo el deber de contribuir en algo a que la Caja funcione. Tengo una gran deuda de gratitud con la CSS, ya que gracias a esta institución mi padre pudo vivir hasta casi llegar a los 90 años de edad. Mi padre y mi madre recibieron todos los medicamentos que necesitaban durante sus últimos años de vida, gracias a que la CSS los tenía disponible. Eso fue en la época del doctor Juan Jované. Desde entonces hasta ahora, la Caja se ha deteriorado significativamente. Aquí le van 10 consejos al doctor Alfredo Martiz:

1. Escoja bien sus batallas.

La reforma de la CSS es un proceso que puede tomar 10 años. La resistencia burocrática y el poder de los “500 mil” gremios (en realidad son 57), dilatarán muchos de los cambios y reformas propuestas, haciéndole perder la efectividad del breve tiempo de su gestión. Escoja aquellas batallas que establezcan precedentes y que sirvan para poner la pica en Flandes de la hoja de ruta para los futuros cambios de la CSS.

2. Lo más importante es la transparencia.

Los contribuyentes y usuarios, por un lado, y el personal de la CSS por el otro, necesitamos saber el estado real de la institución. Esto incluye la entrega y divulgación de estados financieros auditados y de un informe actuarial completo sobre el Programa de Invalidez Vejez y Muerte. Además, es necesario hacer un censo tipo inventario, de cómo está cada una de las infraestructuras de servicios médicos. De ser posible, visite los cuartos de urgencia de cada hospital, y a la vez haga un recorrido de las oficinas, depósitos, y cuanta estructura tenga la institución.

3. Limpie la institución.

Hay mucha chatarra almacenada por la CSS, desde autos viejos y ambulancias dañadas, máquinas de escribir obsoletas, escritorios y sillas destartalados, hasta equipo médico que ocupa mucho espacio y desmoraliza al personal. Aquí tendrá que llegar a un acuerdo con la Contraloría y el Ministerio de Economía y Finanzas para que le permitan sacar del inventario de bienes de la CSS todos estos equipos y objetos que ya no sirven, para que sean subastados o simplemente rematados tal como están, en calidad de chatarra.

4. Mantenimiento, mantenimiento, mantenimiento.

Siempre que visito una oficina administrativa, o una instalación de salud de la Caja de Seguro Social tomo nota mental de las puertas dañadas (esas que chirrean cuando uno las hala), los charcos de agua de los aires acondicionados y servicios sanitarios, los cielos rasos llenos de humedad o los techos que no tienen cielo raso, y un largo etc. Aquí se debería hacer una alianza estratégica con la Autoridad del Canal de Panamá para que le ayude a diseñar los procesos de mantenimiento y, de paso, a revisar los procesos de compra y la logística de la gestión de inventarios. Preguntarles a otros que saben más, es un signo de humildad y una señal contundente de que las cosas van a cambiar para bien.

5. Revise cuidadosamente y con mente abierta el proyecto de la Ciudad de la Salud

Esta iniciativa se conoció originalmente como la Ciudad Hospitalaria, y existen serias dudas en la comunidad médica, al igual que en la sociedad civil, sobre su viabilidad. Pídale a la Organización Mundial de la Salud, al Banco Interamericano de Desarrollo y al Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, que le ayuden a mirar con ojos frescos esta obra. Hay preguntas fundamentales que deben responderse antes de comprometer los recursos que faltan para concluir la construcción y los que se necesitan para equiparlo y operarlo de forma continua. Quizás la pregunta fundamental sería: ¿es este el mejor uso de los fondos de la CSS? Si la respuesta es negativa, es mejor cortar por lo sano y transferirle esta obra al gobierno central para alguna otra finalidad.

6. Hay que fomentar la integridad de todo el personal de la CSS

Existe la percepción generalizada de que la CSS está llena de funcionarios indiferentes y cómplices de la corrupción. Quizás sea muy bueno crear una recompensa para aquellos funcionarios o ciudadanos que denuncien casos de corrupción, despilfarro o conflictos de intereses que perjudican a la Caja. Las recompensas podrían ser desde 500 balboas hasta 50 mil dependiendo del monto del chanchullo que se denuncia y se comprueba. El comité evaluador debe estar formado por personas independientes a la CSS. Este mecanismo hace dos cosas a la vez. La primera es avisarle a los corruptos que hay un precio por denunciarlos. La segunda, y en mi opinión la más importante, es darle un incentivo a los honestos para combatir la corrupción.

7. Hay que rescatar la profesión médica tal y como se practica en la CSS

La Caja tiene los mejores médicos, enfermeras, auxiliares y técnicos que dan sus servicios para el beneficio de la salud de los panameños. Sin embargo, la CSS también tiene muchas manzanas podridas en estas posiciones. Cuando uno tiene un familiar que es médico, incluso si es un amigo cercano, es muy común que si se le pregunta por un especialista para atender un tema específico en la CSS, ese galeno recomiende efusivamente a un doctor en particular. Usualmente le sugieren al paciente, que evite atenderse con un médico determinado, porque ese no es tan bueno o simplemente no sirve. Entre profesionales de la medicina se conocen muy bien, y saben quién es quién. Es tiempo que la CSS saneé su servicio de salud, y lleve un registro público de las quejas y faltas que puedan haber cometido los profesionales de la salud. También es necesario que se evalúe el rendimiento profesional y la efectividad de ciertos procedimientos quirúrgicos y tratamientos. No es posible que a un doctor se le muera un porcentaje excesivo de pacientes o que todos los diabéticos que se atienden con tal o cual profesional terminen amputados de ambas piernas.

8. Hay que mirar fuera de la Caja de Seguro Social

Hay cosas maravillosas que están pasando en la medicina en Panamá. La CSS debe ser el socio de esos procesos de innovación y de investigación. Por ejemplo, si los mejores tratamientos oncológicos los hace el Instituto Oncológico Nacional, sería mejor que la CSS invierta en esta institución para mejorarla y fortalecerla, y no intentar la creación de redundancia dentro de la CSS, la que no alcanzará el nivel de excelencia del ION.

La CSS debería financiar las investigaciones y estudios que realiza el Instituto Conmemorativo Gorgas de Estudios de la Salud. Esta institución está a la vanguardia de investigaciones epidemiológicas y análisis de los patrones y tendencias que en materia de salud afectan a Panamá. Una asignación anual de 5 millones de balboas por parte de la CSS, al Gorgas, potenciarían enormemente su trabajo, y la calidad de respuesta del país en materia sanitaria.

Otro socio natural es el Instituto de Investigaciones Científicas Avanzadas y de Servicios de Alta Tecnología (Indicasat). Este instituto está realizando investigaciones de primera línea sobre vacunas y tratamientos y explora el potencial molecular de la biodiversidad panameña para combatir enfermedades. El Instituto Mexicano de Seguridad Social realiza proyectos de investigación y desarrollo con vistas a innovar en materia de salud. Esta institución ha tenido éxitos muy importantes, que están abaratando los tratamientos y sirven para mejorar la capacidad preventiva y de detección temprana de los servicios de salud. Una alianza de la CSS con Indicasat, respaldada con un sustantivo aporte anual, digamos 5 millones, empujaría la innovación panameña, ayudaría a mejorar la eficiencia de los servicios de salud, y beneficiaría la economía por la creación de nuevos empleos y oportunidades de negocios.

9. El fondo de IVM debe apuntalar el desarrollo nacional.

El fondo de IVM presenta unas suculentas oportunidades de inversión. Sería una lástima usarlo para jugar en las bolsas de valores extranjeras, cuando existen muy atractivas oportunidades de inversión de bajo riesgo para la CSS. La Caja no tiene ni la capacidad ni el mandato de hacer nuevos negocios. Esas opciones deben ser exploradas por medio de socios naturales como el Banco Nacional y la Caja de Ahorros. Así, la CSS podría comprar la cartera de hipotecas de los bancos estatales (excluyendo al Banco Hipotecario Nacional por el carácter riesgoso de sus hipotecas), y también las de la banca privada. Para hacer esto habría que pasar una Ley en la Asamblea Nacional, que le permita a la Caja hacer estas inversiones, y que le dé un incentivo fiscal, a aquellos bancos y financieras que le vendan a la CSS su cartera hipotecaria.

Además, la CSS puede traer a Panamá la revolución solar. Panamá es un país perfecto para la autogeneración de energía derivada de paneles solares. Imaginemos lo que podría generar el Aeropuerto Internacional de Tocumen, la Universidad de Panamá, los múltiples centros comerciales y rascacielos, si tuvieran paneles solares. Por supuesto, los propios edificios de la CSS, también podrían generar energía solar. La gran barrera para esta revolución es esencialmente económica. Existe un modelo de financiamiento de estos paneles solares por medio del cual la CSS podría ser el gran inversionista de la energía limpia en Panamá. Este modelo funciona así: se instalan los paneles solares sin costo para el beneficiario y del ahorro de la cuenta de electricidad, la entidad que financió los paneles solares se cobra el equivalente a la mitad de ese ahorro por un número de años, hasta que se paga su inversión y su ganancia. Normalmente el ahorro de electricidad derivados de paneles solares puede ser de 40% a 60% de la tarifa. Con este tipo de inversiones la CSS ayudaría a eliminar la contaminación ambiental, reduciría la fuga de divisas, y contribuiría a combatir el cambio climático, y por supuesto a generar mucho empleo en la economía nacional, por ejemplo instaladores de paneles solares, electricistas, mantenimiento. Además se generarían muchas utilidades para la CSS.

10. Rompa los esquemas.

El nuevo Director General de la Caja de Seguro Social, ha sido embajador en Japón y en Taiwán. Es decir, conoce de primera mano los alcances y milagros de la medicina oriental. En los últimos años la CSS ha sido el centro del fundamentalismo médico farmacológico. A pesar de que hace dos décadas se hizo un exitoso experimento con acupuntura en los servicios médicos de la Caja, al cambiar el gobierno, plancharon esta iniciativa. Existen numerosos ejemplos de técnicas alternativas de tratamientos médicos que funcionan con éxito en otros países, y en Panamá son rechazados. Desde la acupuntura hasta reiki, la hipnosis, las ozonoterapias, y otras más que en países como Israel y en la Universidad de Harvard son parte de los protocolos de los tratamientos y de la formación de nuevos doctores. Realizar un programa de intercambios de médicos panameños para que comiencen a conocer con sus pares estas técnicas, pudiera llevar a que la aplicación generalizada en Panamá, llevarán a nuestra medicina al sitial que se merece.

La lista puede ser infinita, pero 28 meses constituye un periodo muy corto para enfrascarse en demasiados frentes al mismo tiempo. Solo comenzar con este esfuerzo nos va a beneficiar a todos los panameños, seamos o no cotizantes o beneficiarios de la CSS. La seguridad social es más que una institución, es un derecho de todo trabajador, y es un beneficio pactado para los ciudadanos que forman parte de ese sistema.

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